El pro-etarra que se coló en la casa de Gran Hermano 1

La primera edición del concurso Gran Hermano, allá por el año 2000, tuvo un tirón mediático que nunca antes había tenido un programa de televisión en España, hasta el punto de que la precaria casa en la que habitaban los concursantes, situada en mitad de la nada de la madrileña población de Soto del Real, era vigilada 24 horas al día por una seguridad privada contratada por la productora e incluso por la Guardia Civil.



Pero las noches en las que se celebraban las galas de expulsión eran centenares los seguidores del concurso que se agolpaban en los alrededores de la casa por lo que era mucho más difícil controlar a las masas, y en medio de una de esas galas un activista pro-etarra consiguió adentrarse dentro de la casa donde, una vez en el salón, exhibió una pancarta en la que se podía leer: “Euskal presoak, Euskal herria”

Desde TELECINCO intentaron tapar este altercado, que apenas pudo verse unos segundos en la emisión en directo, pero a través de la emisión de Vía Digital, que emitía 24 horas al día el concurso, algún usuario grabó y compartió la escena años después a través de YouTube.